
La inteligencia artificial generativa no solo está transformando la forma en que producimos contenido, sino también cómo lo compartimos, lo interpretamos y lo valoramos colectivamente. Un ejemplo reciente lo encontramos en el experimento viral lanzado por el creador de contenido NanoBanana, quien propuso comparar los resultados de ChatGPT (con DALL·E) y Gemini (con Imagen 2) al generar imágenes inspiradas en el estilo visual de Studio Ghibli.
Lo que comenzó como un reto estético se convirtió rápidamente en una conversación masiva sobre creatividad, fidelidad artística y capacidades técnicas de los modelos de IA. Las redes se llenaron de comparativas, reacciones y análisis espontáneos que evidencian cómo la ciudadanía está empezando a interactuar críticamente con las herramientas de generación visual.
¿Qué pasó exactamente?
- Se utilizó el mismo prompt para ambos modelos: una escena al estilo Ghibli.
- ChatGPT generó imágenes más narrativas, con atmósferas suaves y personajes expresivos.
- Gemini ofreció resultados más detallados, con trazos definidos y una estética más “limpia”.
- La comunidad se dividió entre quienes valoraban la emoción y quienes preferían la precisión técnica.
- El experimento se viralizó, generando miles de réplicas y debates sobre cuál modelo “entiende mejor” el estilo Ghibli.
¿Qué oportunidades ofrece esto en el aula?
Este tipo de dinámicas virales puede convertirse en una palanca educativa poderosa, especialmente en materias como Intelixencia Artificial para a sociedade, donde se busca que el alumnado reflexione sobre el impacto social, ético y creativo de la IA.
Algunas propuestas didácticas:
- Análisis comparativo de estilos generados: el alumnado puede replicar el experimento con distintos estilos artísticos (Ghibli, cubismo, arte gallego, pixel art…) y analizar cómo cada modelo interpreta el prompt.
- Debate sobre originalidad y derechos de autor: ¿puede una IA imitar el estilo de un estudio sin vulnerar su identidad? ¿Dónde está el límite entre inspiración y apropiación?
- Reflexión sobre estética vs. técnica: ¿qué valoramos más en una imagen generada por IA? ¿La emoción que transmite o la fidelidad visual?
- Creación de prompts narrativos: trabajar la escritura creativa para generar escenas que luego se transformen en imágenes, fomentando la competencia lingüística y visual.
- Análisis de la viralidad: estudiar cómo se construyen narrativas en redes sociales en torno a la IA, qué elementos generan engagement y cómo se difunden los contenidos.
IA, cultura visual y ciudadanía digital
Este tipo de fenómenos nos recuerda que la IA no es solo una herramienta técnica, sino también un agente cultural. Las imágenes generadas por ChatGPT y Gemini no son neutras: reflejan decisiones algorítmicas, sesgos estéticos y modelos de entrenamiento que deben ser comprendidos y cuestionados desde la educación.
Como docentes, tenemos la responsabilidad de acompañar al alumnado en este proceso, ofreciéndoles espacios para experimentar, reflexionar y construir una mirada crítica sobre la tecnología que los rodea.
Aquí tienes un ejemplo de una imagen generada con ChatGPT
«una periodista trabajando en un ordenador mientras escribe una noticia sobre una herramienta ficticia llamada nanobanana de Google»

y ahora con nanobabana.ai/generator




